Cuando escampe





La verdad es, que la creación solo pudo haber sido echa, por un ser detallista, perfeccionista y maravilloso como mi Dios...

Ayer, estuvo lloviendo y salí al balcón mientras terminaba de llover; hace tiempo que no lo hacía. Me encanta respirar el olor tan peculiar que se siente, cuando termina un aguacero. En mi tierra, Puerto Rico, esa fragancia es única; el ambiente en general se llena de frescura y para mí, es como si el día comenzara otra vez.

¿Se ha detenido usted unos minutos, a respirar ese aroma tan peculiar?, ¿ya sabía de donde proviene el olor? Bueno voy a tratar de explicarlo para los que no lo sabían; si usted ya lo sabe, quizá hasta puede mejorar la explicación.

Sucede que el olor proviene de un compuesto llamado "geosmina" que se forma por la unión de millones de bacterias que se activan en el aire cuando llueve. Éstas son producidas a su vez, por la bacteria llamada "la Bacteria de Albert", unido este fenómeno, a otras bacterias que se encuentran en el suelo, las que a su vez se activan, cuando este se moja.¡Que tremendo, verdad?
Bueno hasta aquí dejo la ciencia, saben que no es lo mío.

Pero sí, me gustaría que analicemos el siguiente pensamiento...

Cuando las pruebas y los tiempos de oscuridad vienen a nuestras vidas, pareciera como que no quiere escampar. Sigue "lloviendo sobre mojado" y por momentos parece, que el aguacero terminará; pero por el contrario, sigue lloviendo con más fuerza.

Al igual que el inexplicable proceso entre las bacterias y el aire para lograr que podamos sentir esa fragancia tan única cuando termina de llover, igualmente Dios ha provisto planes para cada uno de nosotros cuando nos visite la prueba. En más de una ocasión, cada uno de nosotros hemos querido modificar sus planes, con el propósito de que escampe pronto. Pero sabemos que no es así.

Cuando nosotros intervenimos en medio del aguacero, la mayor parte de las veces, el propósito final no tendrá el mismo olor a frescura, como cuando es el mismo Señor, quien activa el fin del tiempo malo, para nosotros y para los nuestros. Sabemos que Dios no siempre contesta como queremos, pero al igual que el extraño proceso para poder alcanzar el grato olor que provocan las bacterias, así de extraño e inexplicables son los planes de Dios para nosotros.

La próxima vez que pasemos por momentos de prueba y el aguacero parezca no terminar, esperemos en oración confiadamente mirando por la ventana de la fe. Seguramente cuando escampe, va a oler como el creador de la vida quiera, ni más ni menos. Y hasta acompañará ese momento con el arcoiris de colores que tanto nos gusta. Nos consolará, y finalmente sucederá como Él lo planificó desde el principio.

Entonces podremos decir como Job, mientras su inmensa prueba llegaba al final:

"Yo conozco que todo lo puedes, y que no hay pensamiento que se esconda de ti. ¿Quién es el que oscurece el consejo sin entendimiento?
Por tanto yo hablaba lo que no entendía; cosas demasiado maravillosas para mí, que yo no comprendía.

Oye te ruego y hablaré; Te preguntaré y tu me enseñarás.
De oídas te había oído; mas ahora mis ojos te ven."             Job 42:2-5

                                   
"Bonito domingo para todos; aunque llueva"