Esa voz interna





Me imagino que le habrá pasado lo siguiente ... De repente se enfrenta a una situación en la que debe tomar una decisión o una postura, respecto a algún tema que le afecta sea a usted o a cualquier otra persona. Cuando ya está decidido para asumir una postura al respecto, de repente, queda sin palabras. Siente como que otro pensamiento diferente a su intención prevalece fuertemente en su mente. A eso, comúnmente se le ha llamado, "la voz interna"

Debo aclarar que con ésta introducción no incluyo ni pretendo describir, a las manifestaciones y palabras que aquellos cristianos que tienen dones de parte del Espíritu Santo, puedan hablar de parte de Dios. El propósito de hoy es poder dejar unos pensamientos donde evaluemos esa aparente voz interna, que nos llega a la memoria a veces sin esperar, y que no necesariamente podemos decir que la hemos recibido directamente de Dios.




Los científicos, por ejemplo, hablan de que algunos desórdenes mentales tienen la característica, de que las personas imaginan ideas y pensamientos, a causa de imágenes que se producen en su cerebro y que los que las padecen emiten sin pensarlo. Igualmente estos pacientes desconocen la mayor parte de las veces las consecuencias de sus actos. Esto sucede generalmente en casos de enfermedades como la esquizofrenia y otras relacionadas a la salud mental. En esta teoría, algunos científicos que estudian los desórdenes de la mente, atribuyen el mismo comportamiento a lo que ellos han llamado "los fanáticos religiosos" Ya sabrá que como cristiana, me molesta mucho esa opinión.

A pesar de esto,sería una buena oportunidad, para que como cristianos evaluemos los pensamientos y opiniones que personas externas al ambiente cristiano realizan sobre nuestras palabras y la interpretación que hacen de las mismas. Aunque en su mayoría, estas palabras vienen de parte de personas que desconocen lo que realmente " se bate en la oya", yo les invito a pensar. Más que acerca de la voz interna, les invito en realidad a reevaluarnos sobre todo lo relacionado a las expresiones que salen de nuestra boca. Ciertamente todo lo que aparece en nuestra mente, no es apto para salir por la boca, por mejor que nos parezca.

No hay duda de que hay personas, que emiten ideas y palabras a la ligera, de manera tal, que al salir por la boca, solo esparcen división y contienda a su paso. Más aún, muchos afirman que sus palabras vienen de parte de Dios, sin ser así. Y aunque esas ideas puedan parecer cierto, nunca serán motivo para desmentir la profunda realidad, de que históricamente las palabras de los cristianos han sido una guía de destino final para la humanidad. Pensemos en Abraham, en Moisés y en el Rey David; nada más con esos testigos. Entonces veamos lo que dice la Biblia, hablando Jesús:

"  Más yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta el día del juicio.
"  Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado." Romanos 12:36-37

¡Que fuerte es el poder de las palabras! Con ellas podemos bendecir o maldecir, destruir o construir. Las palabras pueden llevar con ellas amor y cosideración, pero también pueden ser portadoras del más grande maltrato.

Así que pensemos; la voz puede que venga del interior de nuestra mente o de dentro de nuestro corazón, eso no es el asunto mas importante. Pero sí lo es, que podamos entender que de cada  palabra daremos cuenta el día del juicio. Esa voz interna, ciertamente tendrá propósito, cuando la vida del portador sea un ejemplo que sostenga con sus actitudes cada palabra que salga de su boca. No será necesario ser un erudito, ni tampoco un profeta renombrado; pero indiscutiblemente en nuestras palabras se encontrará nuestra justificación o nuestra condenación.




La voz interna está presente en cada uno, puede venir de la experiencia de la vida o de una espiritualidad muy afinada, y todo eso es real. Pero como seres educados y como verdaderos cristianos, nuestro norte y nuestras palabras deben estar conectados con la voluntad  del cielo.

Será la mejor manera "de hablar bonito". ¿No cree?