Reflexionando
Cuando un barco de carga sale del puerto, debe haberse asegurado de que ha atendido y corregido con exactitud todos aquellos requisitos relacionados con el buen funcionamiento de la nave. Entre ellos y muy importante, el límite de peso que de forma segura puede transportar. La mayor parte de los accidentes en alta mar y la pérdida de mercancía transportada, están relacionados con el exceso de carga. Por eso, de no haberse inspeccionado minuciosamente la nave en esa parte tan esencial, su hundimiento puede llegar a ser evidente.
Cito parte de lo que dice el libro de Hebreos acerca de esto: "Despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante" Hebreos 12:1
Evita que se hunda
Cuando un barco de carga sale del puerto, debe haberse asegurado de que ha atendido y corregido con exactitud todos aquellos requisitos relacionados con el buen funcionamiento de la nave. Entre ellos y muy importante, el límite de peso que de forma segura puede transportar. La mayor parte de los accidentes en alta mar y la pérdida de mercancía transportada, están relacionados con el exceso de carga. Por eso, de no haberse inspeccionado minuciosamente la nave en esa parte tan esencial, su hundimiento puede llegar a ser evidente.
Así sucede con nosotros. En ocasiones vamos acumulando situaciones que provocan exceso de peso y espacio en el barco de nuestra vida. Solo nos percatamos de la falla, cuando ya es muy tarde. Ojalá que hoy podamos pasar lista acerca de todo aquello que nos ocasiona exceso de presión emocional y que nos hace daño en nuestro desempeño como ser humano y buen cristiano. Bajemos del barco todo lo que está ocasionando ese peligroso desbalance del que hemos ido posponiendo el arreglo.
Cito parte de lo que dice el libro de Hebreos acerca de esto: "Despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante" Hebreos 12:1
