Una persona especial




Todos nosotros, en algún momento hemos dicho la expresión: "esa es una persona especial"

Esto para referirnos a alguien que según nuestra opinión, tiene cualidades especiales y fuera de lo común. De igual manera puede que alguien nos haya halagado al decir lo mismo acerca de nosotros. Pero es curioso saber, que los tiempos siguen cambiando de manera tal, que lo que para unos es un halago, para otros ya no necesariamente lo es. Por ejemplo, antes, cuando se decía sobre una mujer, "esa es una mujer de su casa", esto se convertía en un alago, en una opinión de distinción. Sin embargo hoy, si a una señora casada y que tiene aspiraciones de desarrollo académico, y que se encuentra atrapada entre los niños y las responsabilidades de la casa, le decimos lo mismo, en su mayoría no lo recibiría igual. Un gran porciento de ellas preferiría no ser tan buena ama de casa, pero tener la oportunidad de ejercer sus aspiraciones sea en el área que sea. Así es la vida...

Que bueno que los seres humanos, por ser gente que vive y que a su vez se congrega en sociedad, puede tener la oportunidad de ver y analizar el ir y venir de personas, que conviven con nosotros y que tienen lindas cualidades, dignas de ser admiradas. Son gente que nos ofrecen con sus acciones, inspiración para imitarles, y porqué no, también para seguir sus pasos.

Sin embargo, a veces podemos ver, que entre el pueblo cristiano,(aunque entre otros grupos también sucede), pareciera como que a menudo no se recibe con "alegría sincera" el echo de que otros hermanos y compañeros de milicia, reciban dones y talentos especiales. Pareciera como que no se puede llegar a aceptar que alguien se distinga, y en ocasiones se comete el error de señalar e incluso de envidiar. Esto al punto de llegar a desanimar, aún al más ferviente líder en proceso que ha recibido un talento especial de parte de Dios. Los he visto, y es muy triste; pero mejor continuemos.

A ver ... ¿ quién puede ser una persona especial?



Entre los cristianos, nos convertimos en "gente especial" cuando a la luz de la fe reunimos las cualidades para ser un linaje escogido, gente escogida por Dios para su servicio.

En la Biblia en I Pedro 2:9 dice:  

"Pero vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios para que anunciéis las virtudes de aquél que os llamó de las tinieblas a su luz admirable."

El apóstol Pedro quien escribe este libro, se fue distinguiendo durante los comienzos de la historia bíblica y de los apóstoles, no solo por los momentos en que se equivocó, sino por su entrega y su inmensa fe, la que aplicaba a todo lo que hacía. Según la historia, la iglesia del Asia, una de las iglesias a las que él dirigía esas epístolas, pasaba por persecución interna por parte, incluso, de personas nuevas en la fe dentro de la iglesia. Allí en ese ambiente, Pedro como  buen cristiano se distinguió animando al pueblo mientras seguía las enseñanzas de su Maestro. Cuando Jesús asciende, Pedro queda al frente como vocero de los apóstoles e incluso compartía ministerio con su esposa, quien luego fue crucificada por su fe ante sus propios ojos. Aun así Pedro continuó adelante hasta ser crucificado por muerte de cruz, lo que encontró como algo "inmerecido". Esto, porque según él, al Jesús haber muerto en la cruz , él no se sentía apto para morir de la misma manera que lo hizo su Señor.

Si leemos los Hechos de los apóstoles y el mismo libro de I Pedro, nos encontraremos con senda lista de cualidades de según mi opinión, Pedro llegó a ser un siervo especial. Hice la lista y se las comparto:


  • hombre cristiano entregado en lo que hacía
  • reconoció sus errores y los enmendó cuando fue necesario
  • animó al pueblo a pesar de los problemas externos e internos de la iglesia
  • junto a su esposa sirvió con entrega hasta el momento de verla morir por la causa de Jesús, ante sus mismos ojos
  •  se convirtió en líder en momentos en que fue necesario, muy a pesar del carácter impulsivo que parecía tener
  • murió por la causa de Jesús      




Sobre todo esto debo resumir, que aunque los tiempos han cambiado y con ello los enfoques y costumbres son diferentes a la de los primeros años del evangelio, existen cosas que nunca deben cambiar. Estas son, las cualidades que nos puedan distinguir como persona, como compañero de ministerio, como amigo, como padre e hijo y que nos lleven a ser conocidos como "personas especiales", linaje escogido...