¿Porqué intimidarse?


El miedo, sabemos todos, es una emoción paralizante que no tiene comparación con ningún otro sentimiento. Todas las personas, sin importar la región del mundo en donde residen, el idioma en que hablen, la profesión ni la religión que profesen, todos sentimos o sentiremos miedo en muchos momentos en la vida. En un mundo en el que la maldad pareciera sobrepasar al bien, el miedo parece ganarle a todas las demás emociones que podamos sentir.

Como Directora de Instituciones para niños maltratados, he tenido entre otras, la difícil tarea de entrevistar a menores residentes, que llegaron siendo víctimas de las más crueles experiencias por parte de sus padres o encargados. Violaciones, golpes,quemaduras, encierro y privaciones de todo tipo, acompañados de impresionantes historias de muestras de dolor y miedo. Sus relatos podrían conmover a la persona más indiferente del mundo.

Pero el miedo tiene muchas caras, y en realidad no existe modo de medir su intensidad; cada uno lo experimenta de forma diferente. Claro, no hay que dudar que una mujer que ha estado siendo maltratada constantemente por su pareja, le tendrá miedo, incluso, al sonido de la llave en la perilla de la puerta, que anuncia que su esposo ha llegado.

Por otro lado, le tememos, a los anuncios de un potente huracán, al igual que al diagnóstico de una enfermedad incurable. Sabemos que además, hay personas que incluso son presos del miedo cuando se enteran de que sus negocios están a punto de sucumbir y que sus acciones e inversiones han perdido todo su valor. Algunos prefieren el suicidio a tener que enfrentar la situación. La realidad es, que no es muy fácil vivir sin miedo.

Estamos muy consientes, de que por ejemplo, los golpes y el maltrato no tienen otras vías alternas para vencerlos, solo que el combatirlos con todo el corazón. Pero sin duda, es posible que ante los retos que nos presenta la vida, es muy importante el poder aprender a desarrollar la capacidad para encontrar las más efectivas alternativas para combatir el miedo y sus variantes, y así poder estar cubiertos ante todo lo que quiera dañarnos.

Los científicos dicen que el miedo, está condicionado en parte, por una glándula que se encuentra en nuestro cerebro que se llama la "amígdala cerebral".  Cuando pasamos por momentos de ansiedad, ésta hace activar el sistema nervioso, lo que hará que sintamos miedo, condición que a veces nos sacará de carrera.

Pero podemos asumir actitudes, ya probadas por los médicos especialistas en la materia, que pueden ayudar inmensamente en condiciones de miedos e inseguridades. A esos propósitos podemos conocer ciertas prácticas que nos pueden ayudar a esos propósitos, por más sencillas que nos parezcan:
  • Cuando te sientas nervioso/a, puedes tomar una bebida caliente, como té de hierbas conocidas como valeriana, manzanilla y gengibre, entre otras, sazonados con miel de abejas si lo cree necesario. Con esto estará "mimándose" y su cerebro se desviará de la impresión que pueda provocarle el miedo.
  • Para vencer el miedo, definitivamente hay que enfrentarlo. Cientos de personas viven con miedo a cosas como el agua, a ciertos animales rastreros y a "sonidos que escuchan durante la noche", de los que nunca investigaron de donde provenían. Luego de hacerlo, muchos han sido sorprendidos por lo tonto de la respuesta.
  • Ante todo, el miedo proviene, como hemos visto, de lo desconocido y de aquello que no podemos controlar ni entender. Pero Jesús de Nazaret, el Salvador del mundo ha probado mediante su palabra, y a través de los múltiples testimonios de seres humanos que han podido vencer el miedo, que Él es la solución a esta problemática tan grande. Veamos lo que dice la Biblia. 

- "Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme?  Salmo 27:1

- "Y Jehová va delante de ti; Él estará contigo, no te dejará ni te desamparará; no temas ni te intimides" Deuteronomio 31:8

- " ... de manera, que podemos decir confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré, lo que me pueda hacer el hombre" Hebreos 13:6

Las largas horas en el desierto, que Moisés recorrió para llegar a la tierra prometida, el enfrentamiento en batallas por parte de David, además de la lucha de Pablo para entender la nueva identidad que Dios le estaba dando, son muestras de las luchas y temores por los que el hombre puede enfrentarse, no importando la época.

Y si pensamos en la lucha de los apóstoles, mientras llevaron el evangelio a una población incrédula y apóstata, rodeados además de falsas acusaciones y temor de muerte, sin duda pueden ser factores, en las que como humanos, el miedo se pudo apoderar de cualquiera de ellos.

Pero en fin, creo que todos podemos estar claros, de que no importa en que rincón del mundo estemos, allí existe un Dios que nos guarda y que nos libra de cualquier temor. Yo también he conocido el miedo cara a cara; pero el Señor me libró de todos mis temores. No soy invencible, pero yo le he creído a Él.

Usted puede confiar en el Señor... Él quitará sus temores, sin importar cuales sean. Él nunca hace acepción de personas. Entonces; ¿Porque intimidarse?