La importancia de ser constantes en nuestros empeños y metas va más allá de una simple decisión. Conlleva el ser firmes con un corazón que se entrega; con una entrega más fuerte que los propios deseos y aspiraciones. Muchas veces somos "constantes", no porque tengamos toda la motivación del mundo para quererlo ser, sino porque sabemos que eso es lo que nos conviene o porque así lo aprendimos.
Un ejemplo de esto es, cuando vamos llegando a la etapa de la adolescencia. En esos momentos y a veces antes, casi todos escuchamos la frase: "debes ser consistente, debes ser constante en tus metas". Y la mayoría nos preguntaremos; ¿ de qué se trata? Y así, en poco tiempo, nuestros padres, maestros y la vida misma, nos han de enseñar de qué se trata. Pero no es fácil, será mucho lo que tendremos que aprender antes de alcanzar ver los frutos de la perseverancia.
Ciertamente todo consiste, primero en identificar la meta que queremos alcanzar y luego ir tras ella con firmeza y convencidos de que hay suficientes motivos para querer llegar.
Hay muchísimas razones por las cuales ser constantes, por tanto trataré de enumerar algunas:
- Cuando somos consistentes demostraremos ser personas estables que no pueden ser manipulados con facilidad. Las situaciones y conflictos de la vida no serán motivos suficientes para que esas personas puedan perder el control.
- La reciprocidad alcanzará a las personas que son constantes. Cuando las personas a nuestro alrededor observan que somos consistentes en nuestra manera de ganarnos la vida, igualmente cuando respondemos adecuadamente, no solo como empleados, sino como socios en un negocio, como miembros de la iglesia, de un club u organización, recibiremos el mismo buen trato por parte de las personas con las que nos relacionamos.
- La consistencia es muy importante a la hora de comprometer nuestros sentimientos con el propósito de demostrar afecto, confianza y amor hacia los demás. Un padre no podrá ser un mejor modelo a seguir para sus hijos, por más que les ame de palabras, sino dedica tiempo y esfuerzo genuino para ser además de un padre amoroso, uno que se esfuerce y comprometa consistentemente, para suplir las necesidades de su familia.
- Un orden de prioridades lógico y bien pensado, es una actitud más que importante a la hora de ser consistentes. Esto nos llevará a ser personas a las que imitar, en especial a aquellos en la sociedad en donde nos desenvolvemos.
" Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano."
Los corintios, en más de una ocasión recibieron elogios del apóstol, de los cuales opinó en una ocasión que "nada os falta en ningún don", o sea, según Pablo, eran entre los cristianos, los mejores en todo lo que hacían, en comparación a las demás iglesias que Pablo visitó.
Sin embargo, a ellos como a cualquier otro grupo de cristianos, les era decisivo el ser constantes. Ser constantes creciendo en la vida como cristianos, y en cada una de las cosas que hacemos en relación a nuestras metas y a nuestro ministerio. Todo ese esfuerzo nos llevará sin duda, a ser mejores cristianos, sabiendo que todo el trabajo no es en vano.


